zapatos, un soneto

de vez en cuando vamos a las urnas
como el que se compró un par de zapatos
y no sabe muy bien si le convencen
ni si a decir verdad los necesita,
si los compró porque estaban de oferta
y en realidad no son lo que buscaba
ni son exactamente de su agrado
y encima le comprimen el juanete,
le duelen al andar, están mal hechos,
de un cuero que no es cuero: es algo duro
que cuando por fin cede y se ablandó
acaba deshaciéndose y nos deja
descalzos en mitad de la llanura.
lo peor no eso sino cuando vemos
que el par nunca fue un par: son dos derechos.

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