kurling!
año tal. en un intento desesperado y final por erradicar de raíz la violencia en el deporte, las autoridades del mundo as we know it deciden prohibir tajantemente la práctica federada y/o/u profesional de cualquier disciplina deportiva a excepción del curling. ya no más tenis, o volei, o triatlón o polo en bicicleta, y ni que hablar del fóbal, el box o el ajedrez, sin olvidarnos del salto triple o el bádminton. todo eso fuera, por cruel, sanguinario, incitador a la violencia y el odio y generador de conflictos concéntricamente encadenados (sic). se acabaron los días sangrientos del patinaje sobre hielo, las trágicas veladas de winsurf; adiós a la despiadada competición de trampolín, gudbai a los eslalon gigantes que tiñen la virginal blancura de la nieve de rojo bermellón. ya no más gimnasia por aparatos asesinos, ya no más frisbi para ciegos. basta. ça sufi. enough. genau. prou.
de pronto, pasada la primera fase de estupor, el planeta todo se reacomoda. las sanciones son tan altas, la represión tan desorbitada, el control tan exhaustivo y agobiante que la humanidad en su conjunto pega un giro de tuerca radical y se vuelca en el curling. qué remedio. el negocio del merchandicin es el más rápido en adaptarse y todos sus sectores, desde el fabricante al minorista y el truchimán se resignifican y posicionan con la velocidad del bichito de luz. en uno o a lo sumo tres santiamenes, de la venta de pelotas, bolas, balones, bates, patines, pesas, raquetas, esquíes, piedras, palos, balas y dagas se pasa a la ubicuidad omnímoda de las teteras sin pico. cientos, miles de millones de teteras de colores tristes invaden las butix deportivas y los grandes almacenes, los palacios del deporte y todas las habitaciones de los hogares menos las cocinas. el curling reina.
pero no es tan burda la operación unánime de los gobiernos, no. no se sostiene únicamente en la interdicción, el castigo y la economía de emergencia. la campaña en educación, reinculcación de valores, new insight y actualización doctrinaria para la tom & jerry es una de sus patas más firmes. otra es la ayuda en especies y el sistema de premios y refuerzos positivos. y la otra, como no podía ser menos, la propaganda política y la coerción ideológica. de la noche a la mañana, curling empieza a escribirse con k de queso. toda vez que la tierra en tanto criptoplaneta está sometida a virulentos cambios en su climatología física y llueve más que en tarde de fiesta, los pabellones de kurling surgen por doquier como hongos entre los deditos del pie. los mares empiezan a convertirse en enormes, qué digo enormes, dantescos vertederos de teteras sin pico, abolladas, rotas y cubiertas de orín.
por las mentes de los individuos de cualquiera sea su sexo desfilan incesantemente las consignas oficiales: "mejor que competir es tomar el té con la familia de tu adversario"; "ganar o perder son contingencias ilusorias, lo importante es cepillarse bien los dientes"; "la violencia es al deporte lo mismo que la patada que te vamos a dar en los huevos si te hacés el salame"; "kurling es paz y paz es kurling"; "nadie va a hacer nada malo, verdad?"; "viva el deporte único"; etc. los niños de cualquiera sea su sexo y las niñas de cualquiera sea el suyo no solo repiten esas consignas y muchas otras a diario sino que juegan lúdicamente con ellas: hacen puzzles, móviles, adivinanzas, trabalenguas... es una auténtica delicia verlos comprender el nuevo orden deportivo con mucha mayor naturalidad que sus mayores.
y llega el día de la gran final entre los dos equipos más populares.
y se arma un quilombo infernal, con innúmeros muertos y heridos y enfermedades infecto contagiosas de toda índole, accidentes aéreos y puentes derribados por volcanes en peligro de extinción. la tierra se parte literalmente en dos y cada una de las teteras sin pico resultantes flota a la deriva para siempre y forever and ever, transmitiendo la contenida pasión por sus tristes colores hasta los confines más pobres del universo, donde no va nadie ni endrogado con 3 plumas y pindapoy.
kurling!
de pronto, pasada la primera fase de estupor, el planeta todo se reacomoda. las sanciones son tan altas, la represión tan desorbitada, el control tan exhaustivo y agobiante que la humanidad en su conjunto pega un giro de tuerca radical y se vuelca en el curling. qué remedio. el negocio del merchandicin es el más rápido en adaptarse y todos sus sectores, desde el fabricante al minorista y el truchimán se resignifican y posicionan con la velocidad del bichito de luz. en uno o a lo sumo tres santiamenes, de la venta de pelotas, bolas, balones, bates, patines, pesas, raquetas, esquíes, piedras, palos, balas y dagas se pasa a la ubicuidad omnímoda de las teteras sin pico. cientos, miles de millones de teteras de colores tristes invaden las butix deportivas y los grandes almacenes, los palacios del deporte y todas las habitaciones de los hogares menos las cocinas. el curling reina.
pero no es tan burda la operación unánime de los gobiernos, no. no se sostiene únicamente en la interdicción, el castigo y la economía de emergencia. la campaña en educación, reinculcación de valores, new insight y actualización doctrinaria para la tom & jerry es una de sus patas más firmes. otra es la ayuda en especies y el sistema de premios y refuerzos positivos. y la otra, como no podía ser menos, la propaganda política y la coerción ideológica. de la noche a la mañana, curling empieza a escribirse con k de queso. toda vez que la tierra en tanto criptoplaneta está sometida a virulentos cambios en su climatología física y llueve más que en tarde de fiesta, los pabellones de kurling surgen por doquier como hongos entre los deditos del pie. los mares empiezan a convertirse en enormes, qué digo enormes, dantescos vertederos de teteras sin pico, abolladas, rotas y cubiertas de orín.
por las mentes de los individuos de cualquiera sea su sexo desfilan incesantemente las consignas oficiales: "mejor que competir es tomar el té con la familia de tu adversario"; "ganar o perder son contingencias ilusorias, lo importante es cepillarse bien los dientes"; "la violencia es al deporte lo mismo que la patada que te vamos a dar en los huevos si te hacés el salame"; "kurling es paz y paz es kurling"; "nadie va a hacer nada malo, verdad?"; "viva el deporte único"; etc. los niños de cualquiera sea su sexo y las niñas de cualquiera sea el suyo no solo repiten esas consignas y muchas otras a diario sino que juegan lúdicamente con ellas: hacen puzzles, móviles, adivinanzas, trabalenguas... es una auténtica delicia verlos comprender el nuevo orden deportivo con mucha mayor naturalidad que sus mayores.
y llega el día de la gran final entre los dos equipos más populares.
y se arma un quilombo infernal, con innúmeros muertos y heridos y enfermedades infecto contagiosas de toda índole, accidentes aéreos y puentes derribados por volcanes en peligro de extinción. la tierra se parte literalmente en dos y cada una de las teteras sin pico resultantes flota a la deriva para siempre y forever and ever, transmitiendo la contenida pasión por sus tristes colores hasta los confines más pobres del universo, donde no va nadie ni endrogado con 3 plumas y pindapoy.
kurling!
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