Si arrostré por este mundo la victoria del vendido y el terror de no vencer; bajo el ala del sondeo, cuantas veces, de la nada, una encuesta maquillada nos mantuvo en el poder...
Si pacté por los pasillos un acuerdo que el bolsillo se empeñó en deshacer; sí, fui trosko y fui pepero, me hice amigo de junqueras y transé con convergència por llegar donde llegué.
Era, cada voto de cualquiera, burguesía o clase obrera, mi objetivo y mi ilusión. Creía que en campaña convenía recurrir a la mentira, prometer sin ton ni son. Ahora, encuesta abajo en mi bancada, las elecciones falladas ya no las puedo amañar. Sueño con el escaño que añoro, el ministerio que lloro y que nunca volverá.
Para no quedarme afuera abracé indistintamente cualquier trapo de color, pero nadie comprendía que el partido me apretaba y en cada encuesta dejaba una buena comisión.
Ahora me pasé al de enfrente, incansable y convencido, a ver qué puedo arañar, y aunque sean porquerías el programa que ofrecía, por un sitio en el congreso yo me vendo siempre más.
Comentarios
Publicar un comentario